Terapia Grupal

En los grupos terapéuticos ocurren dinámicas relacionales diferentes a las que, habitualmente, vivimos en nuestras vidas cotidianas.
Antes de que la persona interesada empiece dentro de un grupo, realizamos unas entrevistas previas. Dependiendo de las circunstancias de cada persona, puede ser útil trabajar de manera individual durante un tiempo antes de entrar en el grupo, ya que esa persona esté luchando con cosas que requieran una atención enfocada e inmediata. Mientras le ayudamos con ello, vamos construyendo una relación terapéutica orientada a que, si decidimos juntos que la terapia de grupo está indicada, utilicemos ese vínculo ya creado para ayudar a esa persona a mejorar en una terapia de grupo.
El primer paso dentro de un grupo es crear un clima de confianza y seguridad básica. Esto puede llevar tiempo. Este clima se mantendrá durante todo la existencia del grupo, siendo un factor clave en el buen funcionamiento del mismo, dando un marco de calma y contención para la emergencia y la elaboración de conflictos.
Según Irvin Yalom, un autor de referencia, en un grupo terapéutico podemos encontrar lo siguiente:
- El grupo infunde esperanza de que el trabajo va a tener sus efectos y de que va a ser útil.
- La universalidad, ya que nos ayuda a darnos cuenta de que lo que nos pasa le ocurre también a otras muchas personas.
- Nos proporciona mucha información y herramientas sobre la salud mental.
- En el grupo vivimos la experiencia de dar y recibir.
- Podemos recapitular nuestra experiencia en nuestro grupo familiar primario, reviviendo y reparando, en un entorno seguro y cuidado, situaciones abiertas y doloras vividas en nuestra familia de origen.
- Es un espacio donde podemos desarrollar técnicas y habilidades básicas de socialización.
- Mediante el comportamiento imitativo, aprendemos unas personas de otras.
- A veces se pueden vivir experiencias de alta intensidad emocional, que se trabajan y elaboran en el contexto grupal para que sean experiencias transformadoras.
- Experimentamos la cohesión grupal y el aprendizaje interpersonal, siendo estas experiencias mucha conexión emocional y cognitiva, donde se produce la neogénesis de nuevos modelos mentales.
- Abordamos factores existenciales, que son aspectos de nuestra vida a los que, en lo cotidiano, no prestamos la atención necesaria.
Es importante darnos cuenta de que en una terapia grupal obtenemos un tipo diferente de atención, no se ocupa solo de la persona interesada, y eso es precisamente un aspecto importante de lo que buscamos. La terapia individual, por su parte, trata de una persona, y solo de ella; así es como debería ser, y es útil, hasta cierto punto. En el grupo con encontramos con personas diferentes, y cuando somos diferentes, el grupo es más desafiante. Es precisamente esta diferencia la que nos ayuda a crecer. Aprendemos más cuando nos construimos con personas que son diferentes a nosotros.
Trabajamos en grupos pequeños de 6 a 10 personas, con uno o dos terapeutas, y respetando las medidas de prevención e higiene establecidas por las autoridades sanitarias.
Estamos a tu disposición si quieres más información o para cualquier duda que puedas tener.